Antes que nada disculparme por tardar tanto en actualizar, pero entre irme a mi pueblo, donde no hay conexión y preparar maletas y cosas que hay que hacer por aquí, he andado liadísima.
Como todos sabemos el mes de julio empezaba con una gran boda, Alberto de Mónaco contraía matrimonio con la ex nadadora sudafricana Charlene Wittstock. Tras varios años de noviazgo y con 52 años de edad da un paso más en su vida y decide casarse con la que ha sido su novia estos últimos años.
La novia, que estaba espectacular, vestida por la firma Armani, eligió un vestido elegante y secillo a la vez, elaborado en seda duquesa blanco, con un escote bañera que dejaba a la vista sus hombros trabajados por la que ha sido su profesión. El vestido iba acompañado por una larguísima cola de cinco metros de longitud. La parte delantera central del vestido llevaba algún adorno bordado de cristal de Swarovsky y perlas.
El príncipe Alberto vistió con el uniforme de la Guardia de Palacio. Las mangas estaban adornadas con detalles en oro de hojas de roble y olivo. Los botones, también dorados, tenían grabado el monograma del príncipe de Mónaco. Además, del uniforme colgaban las medallas de las órdenes de San Carlos, la orden de Grimaldi y la Legión de honor francesa. El traje se completaba con una gorra de plato en el mismo color.
.
En la cena de gala tras la boda real, ya convertidos en marido y mujer. Ella con otro vestido de la marca Armani, sin mangas y con unos volantes en la falda. Y el también cambió el uniforme blanco, por pantalones negros y chaqueta blanca.
Entre los asistentes más glamurosos:
Máxima de Holanda escogió un vestido diferente y peculiar que le favorecía mucho. Un color calabaza, acompañado de una gran pamela que hacía el cóctel perfecto para que ella estuviera realmente guapa.
Victoria de Suecia, junto a su marido, también muy elegante con un vestido gris perla y un tocado muy favorecedor.
Precioso vestido aguamarina de Naomi Campbell, con un tocado de una flor muy bien conjuntado. Muchos críticos dijeron que saltó el protocolo luciendo un traje largo.
¡ Cómo no! la madre de la novia también estaba muy guapa, con un sencillo y elegante vestido en tono beige acompañado de una chaqueta en el mismo color, dejando todo el protagonismo a su hija.
Una correcta Karolina Kurkova con un dos piezas azul marino y un tacado más juvenil que daba el toque alegre a su look.
El precioso encaje de color pastel de Beatriz Borromeo, novia de Pierre Casiragui, no pasó desapercibido. Esta chica sigue la moda y escogió el vestido apropiado, quizás fallan las medias de red para mi gusto.
Por último, una radiante Carolina de Mónaco con un maravilloso Chanel rosa palo con rebeca transparente. Y su hija, Carlota Casiragui, guapísima como siempre con otro Chanel de esta temporada de dos piezas, con falda recta, jarretas anchas y escote barco, con botonadura central y detalle de lazada negra en la falda.
El tocado de Carlota llamó muchísimo la atención y tuvo mucho éxito.
Sin duda madre e hija son mis favoritas, un ejemplo de elegancia y sencillez.
Una boda esperada por muchos y la que ha podido ser la boda del verano.
Nerea Medieville










No hay comentarios:
Publicar un comentario