La bella ciudad del amor. Los que me seguís por Twitter (@NMedieville) ya sabréis que hace un par de semanas estuve en París de viaje de fin de curso con mi colegio. Y volvería, a pesar del catarrazo que me pille, volvería.
La verdad es que no sé muy bien que escribir en este post, porque sobran las palabras. París es precioso de día y de noche. Sus calles, sus parques, la Torre Eiffel , el Sacré- Coeur, Notre- dame, los Campos Eliseos, el Arco del Triunfo, sus museos, sus puentes, el Sena…
¿Quién no ha querido ser protagonista de Moulin Rouge? ¡Nosotras pudimos vivir esa experiencia! Estuvimos en el teatro y es como siempre lo he soñado o incluso mejor.
Una de las nuevas experiencias del viaje fue el paseo en el Bateaux Parisiens. Nada más bajarnos del bus en el que habíamos pasado 9 horas de largo viaje, disfrutamos de un viaje en barco por el Sena pudiendo apreciar lugares que visitaríamos en los siguientes días.
El viaje fue muy cultural, por lo que no pudieron faltar las visitas a todos los museos posibles, el Louvre, como no, el Orangerie, el D´Orsay, el Pompidou…
¡Qué decir de la Torre Eiffel ! No importa que hayas visitado la ciudad mil veces que yo creo que te sigue gustando. Los jardines a su alrededor para pasar una tarde con tu pareja o en compañía de las amigas, el subir y ver todo París desde las alturas. Increíble ¿verdad? Si tenéis algún tipo de pánico, que no os importe, porque merece muchísimo la pena.
Os podría estar contando todos los días con detalle, pero París hay que visitarlo, hay que dejarse llevar por su glamour y romanticismo.
No os olvidéis que Paris es también conocido como una de las ciudades con más glamour del mundo, por lo que aprovechamos para ir de tiendas.
Y ahora el plato fuerte: algunas fotitos con mis amigas en una de las ciudades más bonitas que conozco. Espero que os gusten.
En el Louvre con el dios Jano, del cual mi tutor adoptó apodo, Profesor Jano.
Siempre nos quedará París...
Nerea Medieville


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